Bienvenid@ seas a este tu espacio. Relájate, ponte cómodo y disfruta de las locuras de algunos alumnos e invitados embriagados por el dulce néctar de la filosofía, en espera de recibir su título académico. Muchas gracias por tu visita.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Breve resumen de los cafés filosóficos

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He aquí un resumen de los cafés filosóficos realizados durante enero a agosto de 2010:

  • Posmodernidad
  • ¿Qué es la felicidad?
  • 2012, ¿debe creerse o simple charlatanería?
  • ¿Aún es viable la institución matrimonial?
  • El machismo, presente o erradicado
  • La educación en México
  • El hombre y la naturaleza 
Estos cafés los titulamos "Debates públicos", puesto que no había nombre oficial. Los cafés realizados con el nombre oficial "Nuevo Oráculo" son:


  • La justicia en México
  • El aborto
  • La discriminación en México
  • Estructura familiar: continuidad y cambio
  • Identidad nacional
Próximo café: 17 de septiembre de 2010, tema: Después de 200 años, ¿México aún es independiente?

martes, 31 de agosto de 2010

Ponencia para el Primer Coloquio de Estudiantes de Filosofía

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La Universidad del Claustro de Sor Juana organiza el Primer Coloquio de Estudiantes de Filosofía, que se llevará a cabo en octubre del año en curso. Hemos preparado una ponencia, he aquí el resumen:

Proyectos para una Filosofía Práctica en México

Alejandro Villaseñor Jaimes
Iván Daniel Martínez Gracía
Paulina Pérez Orozco
Estudiantes de la licenciatura en Filosofía

Gabriel Martínez Elvira
Licenciado en Filosofía, docente

Universidad del Centro de México (UCEM)
San Luis Potosí, San Luis Potosí


Resumen

    Hasta hace poco, la práctica del filósofo se restringía a la investigación y la docencia, lo que, en mayor o menor grado, contribuyó a limitar la filosofía a las aulas e instituciones educativas. En la década de los 80's, Gerd Achenbach, filósofo alemán, inicia un movimiento que innovaría la labor tradicional del filósofo en la sociedad: el Asesoramiento filosófico (o Consejería filosófica) y, con ello, instaura una serie de prácticas que hoy son conocidas con el nombre genérico de filosofía práctica.
 
    Entre esas prácticas se encuentran el ya mencionado asesoramiento filosófico a nivel individual, el asesoramiento a grupos mediante talleres filosóficos, el asesoramiento educativo, el asesoramiento empresarial u organizacional, los cafés filosóficos (iniciados en Francia por Marc Sautet) y la filosofía para niños de Mathew Lipman, entre otros. Los objetivos que se deseen lograr con la práctica dependerán de la modalidad que se realice.

    El asesoramiento individual se remonta a la práctica de la filosofía como forma de vida, a la manera de los filósofos de la antigüedad (como Sócrates, Epicuro o Marcoa Aurelio); es la orientación y clarificación de una determinada problemática del asesorado. El asesoramiento grupal cumple los mismos fines, pero con un grupo de asesorados. El asesoramiento educativo reflexiona en torno a los métodos pedagógicos empleados en las instituciones educativas, y propone nuevos métodos que se adecúen a las necesidades de los alumnos. El asesoramiento organizacional se enfoca a la clarificación y análisis de los supuestos en los que se basa la organización o institución, así como de sus códigos y normas de ética profesional, misión, visión y objetivos. Los cafés filosóficos son reuniones de diálogo respecto a temas de la actualidad y la filosofía para niños desarrolla habilidades de análisis y razonamiento en escuelas desde preescolar hasta primaria.

    El presente trabajo describirá los proyectos realizados de enero a agosto de 2010:
  • Experiencias en asesoramiento individual
  • Asesoramiento organizacional en el proceso de verificación de municipios en el programa “Agenda desde lo local” del Coordinación Estatal para el Fortalecimiento Institucional de los Municipios (CEFIM)
  • Asesoramiento educativo mediante sesiones de Seminario Socrático
  • Asesoramiento grupal mediante un taller de filosofía y anime (animación japonesa)
  • Sesiones de café filosófico “Nuevo Oráculo”
  • Un nuevo modelo de asesoramiento fundamentado en el pensamiento náhuatl
    Estos proyectos son desarrollados por los alumnos de 9° cuatrimestre de la licenciatura en filosofía de la Universidad del Centro de México (UCEM), bajo el asesoramiento del profr. Lic. en Fil. Gabriel Martínez Elvira, docente de la materia Práctica de asesoramiento filosófico.

jueves, 6 de mayo de 2010

Escribir un trabajo filosófico cuando se es un estudiante

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Ser un estudiante no implica estar en un aula, tener compañeros o maestros, ya que se puede ser un discípulo de la vida, porque al fin y al cabo siempre nos preparamos para ella. Tiempo atrás me encontré en la problemática de empezar a escribir textos de manera filosófica. Después de dos años de intentos me gustaría escribir acerca de ello.

Ser un estudiante y escribir un texto filosófico no es un reto como algunos podrían pensar, sino que es una gran oportunidad. Ya que el reto es superar todo aquello que se conoce; por ejemplo, si me propongo el reto de leer a Aristóteles para después comentarlo, estaría venciendo una meta. Llámese a Aristóteles una meta por ser un gran filósofo o porque me otorgaría un estatus de confianza en mis discursos por haberlo podido comentar. Pero si viese a Aristóteles como una oportunidad tanto de conocer como de reconocer en la vida todo aquello que me sirve de su doctrina. Podría con ello formar parte de una actitud de vida y ser un ejemplo realizado de una filosofía pragmática.

Hay que recordar que los conceptos no sólo se leen en los libros es necesario que se reconcilien con la realidad, es decir, porque todo concepto es una abstracción del entorno, es sacado de la realidad. Un escrito dirigido a hacer filosofía, se tiene que elaborar con el fin de que los lectores no tengan una respuesta definitiva, si no que al final de la lectura se formulen más preguntas que con las que iniciaron la lectura.

No tiene como objeto confundir al lector, si no abrir, hacer emanar o brotar todo aquello que no se había considerado y que a pesar de ser obvio no se le tomó en cuenta. Terminar con más preguntas que con las que inició es una gran oportunidad para reflexionar los problemas que acaecen en el diario vivir, porque permite profundizar en zonas inexploradas por el pensamiento.


Un ejemplo de lo anterior sería cuando nos preguntamos qué es la felicidad. No existe respuesta a esta gran interrogante, ya que para el lector el significado de su felicidad podría ser tantas cosas, incluso el ser desdichado.

Después de una pregunta reflexiva y un filosofar a partir de ella, toda mirada se torna diferente, ya no se puede contemplar igual a la realidad y a sus devenires; por ejemplo, si toda la vida la idea del pecado existió en mí y un día me interrogo y critico las causas, la naturaleza y el por qué del pecado de manera filosófica, cuando vuelva a tratar el tema ya no lo abordaré como antes, ahora mis pensamientos tocarán otros puntos que jamás me había atrevido a tratar.

Al ser un estudiante se tiene que perder miedo, en primer lugar, a una hoja en blanco. Como decía E. M Cioran (2000:57), es preciso encontrarse en estado de debilidad física, para que las palabras nos lleguen, pues, según él, solo así se penetra en nosotros y comienza en nuestro interior un especie de carrera. Dicha carrera es la búsqueda que todo filósofo realiza para llegar a la verdad de las cosas.


En segundo lugar, también se tiene que perder el miedo a los filósofos. Como menciona Fernando Savater (2010:8), a los filósofos les pasaba igual que a nosotros: estaban haciéndose preguntas, intentando reunir respuestas, a veces creían que habían resuelto algo que inmediatamente volvían a replantearse en la siguiente generación.

Perder el miedo a los filósofos es adoptarlos como amigos, enamorarse de lo mejor de sus pensamientos, creerles o no creerles en su búsqueda, así como en sus métodos para la resolución de sus inquietudes. Siempre he considerado que las inquietudes de los filósofos hacen partícipe a todo el mundo, por ejemplo, de la felicidad, el amor, la existencia, la justicia, la belleza, Dios, entre otros. Son inquietudes que han tratado desde hace más de cinco mil años hasta la actualidad. Sin embargo son los mismos problemas en diferentes circunstancias.

Esa es la genialidad del mundo, de la vida y de la realidad, ya que éstos son dinámicos y permiten al estudiante no repetir propuestas e hipótesis que algún filósofo en su acontecer pudo haber mencionado, sería, que algún estudiante aborde el tema de la justicia porque no es lo mismo la justicia, en tiempos de San Agustín que en la actualidad, incluso en nuestros días ésta varia de un pueblo a otro.


Se reconoce que el dos por ciento de la población en México tiene el hábito de la lectura (CIPAE, 2010), pero gracias al internet se ha logrado traspasar barreras para la divulgación y publicación de textos. El vasto público también permite al estudiante la ampliación de un diálogo con las diferentes realidades del mundo. Esta importante tarea no sólo debiera quedar en el aula, en la carpeta o en manos de mis compañeros, sino que traspase y se funda en el corazón de todo aquel que lea este texto y se disponga a escribir un texto filosófico. Mi deseo es compartir este discurso, cargado fuertemente de experiencias, algunas gratas y otras que no lo han sido tanto pero que me han permitido aprender de ellas.

El que escribe tiene una responsabilidad, un compromiso, que ante todo se basa en el criterio y pensamiento lúcido, y con buenos argumentos se logra defender las posturas que ante la realidad el escritor quiere transmitir. El deseo de transmitir no sólo queda como un ideal en el que se puede expresar el pensamiento; es por medio de estas grandes oportunidades— el escribir siendo un estudiante— como se pierde el miedo a la hoja en blanco, al filósofo, al contexto socio-cultural, pero, ante todo, a uno mismo.

Y esto se demuestra en la actitud de vida del filósofo que día a día en el salón, en el hogar o en la calle otorga un ejemplo de vida con verdadera fidelidad a los demás; habla a la parte reflexiva del otro y a la vez lo hace cómplice de una búsqueda que sólo se da en el corazón, ya que en el corazón nace el amor, el amor a la sabiduría.




Bibliografía

Cioran, E.M. 2000. El maldito yo. Barcelona: Tusquets Editores.
Savater, Fernando. 2010. Doctor Honoris Causa. Universitarios potosinos , 8.
Centro Internacional de Prospectiva y Altos Estudios. 2010. El habito de la lectura en México. [en línea]. Disponible en:
http://www.cipae.edu.mx/boletines/boletin%209/9%201.htm [consultado el día 24 de abril de 2010].

sábado, 20 de febrero de 2010

Gran éxito el 2o. Café Filosófico

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El viernes 19 de febrero se llevó a cabo el 2o. Café filosófico organizado por la escuela de filosofía de la Universidad del Centro de México. El tema fue "2012, ¿debe creerse o simple charlatanería?" y se contó con la participación de los mismos alumnos, personal académico de la universidad y maestros.

Próximamente publicaremos la memoria y los videos del café.

domingo, 14 de febrero de 2010

Fernando Savater en San Luis Potosí

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De izquierda a derecha: Nacho Figueroa, Fernando Savater, Paulina Pérez, Víctor Galván y Alejandro Villaseñor

El Dr. Fernando Savater durante la firma de libros

El pasado viernes 12 de febrero el filósofo y escritor español Fernando Savater fue condecorado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí con el Doctorado Honoris Causa, máxima distinción que puede otorgar una universidad.

El evento consistió en una semblanza del filósofo por parte del Dr. en Arq. Anuar A. Kasis Ariceaga, seguida de unas palabras del rector de la Universidad, el Lic. Mario García Valdés. Después de habérsele entregado la distinción, Savater pronunció un discurso en el que agradecía a la Universidad por la condecoración y expresó su pensar y sentir acerca de la filosofía, el papel del filósofo y nuestra situación actual.

Al finalizar el evento, los asistentes disfrutaron de un brindis en el patio del edificio central de la Universidad.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Estudiar filosofía

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Cuando tu chava te confesó que te había puesto el cuerno... ¿Te preguntabas si ella era sincera o cínica?

¿Te has preguntado porqué si los humanos tenemos una explicación a cada "porqué", no podemos saber el porqué de nuestra existencia? ¿Qué es existir?

¿El vaso está medio lleno, o medio vacío? ¿Ser o no ser? ¿Me cortaré las rastas? ¿Dios existe?

¿Buscas expresar tu pensamiento, reflexión y razonamiento?

Bien, pues... si has tenido la inquietud de recibir dinero -aunque sea poquito- por pensar todo el día en la inmortalidad del cangrejo, entonces podrías ser un(a) gran candidato(a) para entrarle a la Licenciatura en Filosofía.

Si te interesa la lectura, el debate, la persuasión y tienes curiosidad por la historia del pensamiento, la literatura y la cultura, puedes encontrarlo en la Licenciatura en filosofía.

Debes ser hábil en el pensamiento lógico-deductivo y contar con capacidad crítica y apertura a nuevas ideas. Requieres también de notables habilidades verbales y pensamiento abstracto.

Si te caracterizas por ser observador y curioso por el mundo y su cultura, eres reflexivo y te preguntas sobre la existencia humana y la trascendencia y has sido una persona sensible que busca expresar sus ideas, puedes estudiar filosofía.

-¿Y qué pasará cuando salga?- Se pregunta tu mamá...

Como egresado de la Licenciatura en Filosofía lograrás una capacidad de reflexión y profundización del desarrollo del hombre; ubicarás las diferentes corrientes filosóficas y a sus representantes; tendrás un conocimiento bibliográfico que permita abordar con competencia los tópicos filosóficos; juzgarás sobre las propuestas ideológicas, aciertos y carencias de la sociedad; de igual manera, desarrollarás un hábito de lectura e investigación documental, con el fin de sustentar las actividades sociales, políticas, económicas, y culturales de la actualidad.


-Sí, pero ya hablando de chamba- pensarás...

El campo de acción del Licenciado en Filosofía incluye campos de Desarrollo Profesional, Asesoría y Educación, Investigación y Docencia, Traducción de obra filosófica y en general, toda actividad que precise de una reflexión fundamental, llámese Administrativa, Organizacional, Económica, Científica, Política o Cultural.

Publicado originalmente por Castillo, R. (2008, del 13 al 26 de octubre). "Estudiar Filosofía". Periódico Dharma. (Año 2, vol. 52). San Luis Potosí: Grupo Editorial Dharma. P. 13.

¿Qué es lo que se debe investigar?

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Juan Ignacio Figueroa Puente

Para Zubiri, no es sólo ese el objeto de la investigación. La investigación puede considerarse como el por qué se investiga algún aspecto de la realidad; podemos decir que la realidad está separada de lo que la realidad es; es decir, la verdad es subjetiva a la realidad subjetiva y relativista de dicha verdad.

Sera labor de la filosofía desarrollar qué es lo que es verdad, pero ese término está muy agotado. Considero que la verdad es lo que se puede comprobar por el método científico, lo que es útil e inmediato, lo que se necesita en un momento y lo que se debe de proveer en dicho instante. Pero, ¿qué es lo que el hombre debe investigar dentro de un ámbito de matemáticas, física, astronomía, etcétera? La respuesta, a simple vista, pudiera parecer sencilla: sólo estamos aquí para saciar nuestras necesidades, tanto físicas como intelectuales. Pero, ¿qué es lo que debemos hacer cuando en nuestro mundo ya no sólo se trata de satisfacer necesidades? La prioridad es crearlas y crear un satisfactor de las mismas.

Es difícil, incluso para la filosofía misma, saber qué es lo que debemos abordar como necesidades primarias y necesidades adquiridas. Sin embargo, se debe de hacer un esfuerzo para separar estos aspectos de lo que necesita el hombre. No se trata sólo de seguir a la mercadotecnia, que intenta, como fin último, enriquecer a los que ya son ricos, o cultivar a los que ya son cultos. El esfuerzo debe ir un poco más allá, donde las preguntas que se formulen como hipótesis respondan a un bien común.

Encontraremos un sinfín de obstáculos para llegar a este fin. Están los que no quieren perder lo que tienen, está el gobierno que favorece a aquellos que no nos dejan entender, están los medios de comunicación que son nuestro nuevo circo, estamos nosotros mismos dejándonos llevar por este periodo de transición creando y satisfaciendo necesidades que no existen más que en nuestra psique y están moldeadas por la cultura que se quiere que tengamos.

No hay duda que en estos tiempos estamos sujetos a lo que se nos dice, y todo eso que se nos dice debe ser cierto: el gobierno que no nos deja ser libres, el miedo y la angustia; todo esto funciona como limitante de nuestras acciones. ¿Qué podemos hacer ante tal escenario? La respuesta no es fácil ni inmediata, como las necesidades que día a día se van creando.

¿Habrá alguna justificación para la creación de necesidades? Sin duda, ésta pregunta tiene una respuesta positiva. El hecho de que seamos materialistas por cultura y que nos hallamos alejados de lo social, del bien común y de todo aquello que el hombre puede acuñar como propio sin saber de fronteras género u color tiene una justificación con el “bienestar”. El amor propio y el amor por “nuestra” propiedad nos alejan de la búsqueda que debería imperar en nuestra existencia.

martes, 9 de febrero de 2010

Teología de la Complejidad

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Alejandro Villaseñor Jaimes

El nuevo paradigma de la ciencia impulsado por Edgar Morin es, al mismo tiempo, una nueva forma de ver el mundo. Pretende incluir en sus constructos teóricos materias y temas que pocas veces han sido abarcados por la ciencia moderna -deshumanizante y fragmentaria- y que permiten ampliar la visión del mundo.

En los nuevos supuestos de la ciencia compeja (o ciencia consciente) se incluyen las aportaciones de las ciencias particulares, tales como la antropología, la sociología, las ciencias exactas, entre otras, para configurar la visión eco-antropo-social del hombre. El propósito de este ensayo es incluir en esta nueva visión la aplicación de otro supuesto fundamental: el hombre se comunica con Algo que, aunque duda de su existencia, sabe que está presente y que forma parte esencial de su vida.

El proceso para identificar “lo completamente Otro” (Rudolph Otto) se basa en la aplicación de contenidos de teoría de la complejidad a la aproximación de una teología que responda a este nuevo paradigma del hombre, y que, en defnitiva, servirá para configurar una nueva visión de la realidad.


Aproximaciones hacia una nueva teología

Los alcances de la teoría de la complejidad son ilimitados. Si bien formula la conceptualización de una nueva ciencia (la sciencia nuova, Morin, 1990: 74) también sirve como marco de referencia para una nueva visión (o interpretación, si se prefiere) de la realidad; realidad de la que el hombre forma parte. Precisamente uno de los objetivos de la complejidad es construir el paradigma del hombre ecoantroposocial: el hombre consciente de su entorno, de él mismo y de la sociedad.

La noción del hombre ecoantroposocial sería la cumbre del pensamiento complejo. Tal y como dice Morin (1990), entender el sistema es entender su complejidad y sus relaciones. Se precisa de romper el antiguo paradigma del sujeto y el objeto para conformar una visión integral; el desarrollo de la humanidad de una manera multidimensional que, fundamentada en una educación transdisciplinaria, lleve a la práctica las habilidades del ser humano y mejore sus condiciones de vida.

Una de las esferas que pertenece al desarrollo integral del hombre es la esfera teológica. Curiosamente, es un tema poco visto desde la perspectiva de la complejidad. Si tomamos como base la afirmación de que la complejidad es ilimitada, se buscará la manera de ubicar los principales postulados de la teoría y aplicarlos a una nueva definición del Absoluto; aunque esta definición no resultará tan reciente, como se verá más adelante.

La nueva visión de Dios permitirá no sólo establecer los principios de la teología, también determinará las relaciones entre el hombre y Dios por medio de la religión. La religión, entendida también como sistema, es la manifestación de la unión entre el hombre y el universo, y cumple la función de constructo cultural; tanto así que Cassirer la coloca -como noción de “símbolo”- en un lugar primordial*.


Fundamentos para una teología de la complejidad

Es preciso establecer que, aunque esto constituya una aproximación, es suficiente para relacionar el marco teórico de la obra de Morin con una nueva visión del Absoluto.

El objetivo es buscar la complejidad ahí donde está desapercibida, donde está “ausente” (Solís-Caro, s. f.: 5). Precisamente se trata de ubicar en la complejidad el “fundamento de la realidad”, según Zubiri (2003), una realidad que es cambiante, que está determinada por el azar, que a su vez la indetermina. Este juego de contradicciones estará presente a lo largo de todo el constructo teórico, y permite establecer un primer principio: Dios está en la contradicción.

La noción de “sistema” permite establecer otra manera de ver la realidad. La realidad como sistema responde a la serie de conexiones y relaciones que permiten su funcionamiento, su entropía. La complejidad es el complexus de relaciones que se establecen en cada una de las partes que constituyen el sistema. Introduce la noción de red: hay una interrelación entre el todo y la parte. La parte está en el todo, y el todo contiene a la parte.

Hay Algo, no sabemos qué es, que fundamenta al sistema. Puede ser entendido como la energía cósmica o el flujo vital -nociones puramente orientales- que sostiene el sistema y que cumple la función de feedback. En este fundamento está integrada la entropía como el juego entre el orden y el desorden que mantiene el universo. Hay, pues, una Mente integradora, una energía que mantiene ese proceso de entropía, y es quien tiene la facultad de organizar todo de acuerdo a las leyes naturales del azar. Precisamente Él es también el fundamento del azar, ya que el universo mantiene un orden en el aparente desorden. Es el caos ordenado, el flujo de energía que mantiene todo en su lugar, aunque esté en constane movimiento; movimiento que sólo es posible por la comunicación.

Esta nueva percepción del fundamento del caos ordenado permite romper el viejo paradigma del “Orden-rey” (cnf. Morin, s. f.). Aún más, permite ver a Dios como “el rey del desorden”, que mantiene todo en su lugar y sabe dónde está todo. Es la antiquísima concepción del Arquitecto del universo. La masonería tenía esta visión de Dios como aquel que ha construido el universo de acuerdo con un plan que cumple a la perfección. Podemos matizar esto mediante el principio de que Dios es libre, tiene voluntad, y hace con el universo lo que Él quiere, y lo mantiene acorde a sus designios.

La noción de transdisciplinariedad tan defendida por Morin es un recurso para el proyecto de teología desarrollado hasta ahora. Él, a diferencia de otros autores europeos, defiende la filosofía oriental y, de hecho, gran parte de su pensamiento está inspirado en esta cosmovisión. Uno de los postulados básicos es su especial percepción del Absoluto. Para ellos, la noción de la Nada es más cercana a la noción del Ser, a diferencia de occidente que adjudica un valor negativo a la nada:
Estos nuevos metafísicos buscan en los místicos, principalmente del Extremo Oriente, y más que nada budistas, la experiencia del vacío que es todo y del todo que es nada. Ellos perciben allí una especie de unidad fundamental, donde todo está ligado, todo es, de algún modo, armonía, y tienen una visión reconciliada, hasta diría eufórica, del mundo (Morin, 1998: 95).
Aún más, ésta no sólo es una visión reconciliada, sino que es una visión liberadora. Hay un sentido positivo de la Nada que se manifiesta en su relación con el Todo. He aquí otra contradicción: Dios está en el Todo que es la Nada, y viceversa. Precisamente es en este punto en el que la “nueva” visión de Dios no es algo tan nuevo, ni siquiera se acerca a lo original.

Por último, Dios está en la complejidad. Es más; es la Complejidad misma. Está exento de definiciones, contiene en sí al Todo que está en la Parte y está en el Todo; es la conjunción de lo Uno y lo Múltiple, la armonía perfecta entre contrarios. Es Destino y Devenir, siguiendo al primer filósofo de la complejidad: Heráclito. Es energía pura y flujo cósmico, que mantiene al universo en perfecto caos.


La nueva concepción del hombre y Dios

En esta nueva visión de Dios, el hombre, en su realidad ecoantroposocial, ocupa un lugar importante. Para mí, el punto cúlmine de la comunicación y del contacto con la realidad como sistema es la relación con el fundamento de esa realidad. Es la relación de las relaciones, porque como dicen los grandes místicos, es la unión del Creador con su creatura. Y aquí es donde radica la importancia de la dimensión teológica: el hombre sin Dios es un hombre incompleto; “mutilado”, utilizando una expresión de Morin.

De aquí que sea mucho más correcto entender a la religión no sólo como un constructo cultural, sino también como una relación primordial. La complejidad permite entender a la religión como parte integral del hombre, es otro constitutivo de su realidad primordial. Es hora de que la religión tome su parte en el desarrollo humano, y que no sólo sea vista como algo antiguo o pasado de moda; la religión también es cosa de todos.


Conclusión

Esto es, a muy grandes rasgos, lo que se puede aplicar de teoría de la complejidad a una nueva visión de la dimensión teológica del hombre que, como se ha visto, es parte integral de su desarrollo. El punto es que entender a Dios desde la complejidad permite el establecimiento de un nuevo objetivo del papel del hombre en el cosmos, y la ubicación de la religión en su papel primordial en la vida del hombre ecoantroposocial.

* Para más al respecto, véase Cassirer, E. (1968). Antropología filosófica. México: Fondo de Cultura Económica, y mis trabajos Ética y símbolo en Cassirer (2008) y El fundamento simbólico de la religión (2009).

Bibliografía

Maldonado, C. (2003). Marco teórico del trabajo en ciencias de la complejidad y siete tesis sobre la complejidad. Revista Colombiana de Filosofía de la Ciencia, 4(8-9), 139-154.

Morin, E. (s. f.). La epistemología de la complejidad. Recuperado el 24 de abril de 2008 en: http://www.ugr.es/~pwlac/G20_02Edgar_Morin.html

_______. (1998). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa.

Solís-Caro, L. (s. f.). El pensamiento complejo. Recuperado el 19 de enero de 2009 en: http://www.pensamientocomplejo.com.ar

Zubiri, X. (2003). El hombre y Dios. Madrid: Alianza.

viernes, 11 de diciembre de 2009

El concepto de ideología en la educación: algunas consideraciones

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Alejandro Villaseñor Jaimes

Resumen

En este texto abordaré algunas definiciones y conceptualizaciones de la palabra ideología, partiendo del marco teórico marxista, en sus veritentes estructuralista (Althusser) y en la moderna concepción socialista de la filosofía de la liberación (en especial Freire). Se mostrará, además, el papel de la ideología en la educación, su importancia e influencia, y cómo en nuestros días está representada en el enfoque pedagógico por competencias.
Como tesis principal, demostraré que, aunque la educación por competencias tiene su origen en la ideología norteamericana del mercado, puede servir como herramienta para la tan ansiada liberación latinoamericana, en un nuevo paradigma social y económico.


1. Consideraciones en torno a la ideología

El concepto ideología tiene muchas connotaciones y significados diferentes, de acuerdo a los contextos en los que se aplique. Sin embargo, la significación más aceptada -y la más difundida-, es la que se circunscribe en el terreno político y sociológico.
Marx (1974), con su estudio de la sociedad basándose en el ámbito económico, postuló las bases para el actual concepto de ideología. En El capital (1867) y el Manifiesto del partido comunista (1872, ed. 1974) muestra cómo la sociedad burguesa, primero, después la sociedad capitalista, necesita de un constructo teórico, una moral, una política... En fin, una cultura que permita su dominación ante las clases trabajadoras y obreras. Esta tesis se radicaliza en el segundo texto, en el cual se demuestra que este proceso es llamado alienación: el trabajo asalariado aliena al trabajador, lo modela de acuerdo a los intereses de los propietarios de las herramientas de producción.
La posterior teoría socialista, representada por Althusser, postula que la alienación -o dominación, o represión, como se prefiera- es realizada mediante ciertas estructuras y constructos, que él los llama ideología. La ideología -o más concretamente, los aparatos ideológicos del Estado- reproducen el sistema de represión de las clases dominantes, así como reproduce las relaciones de producción.
Aquí se habla de un Estado estrictamente dominante y represor -léase: capitalista-. El Estado, pues, necesita de dos elementos para ejercer su acción:

El Estado es el aparato represor por excelencia, e incluye la administración, el ejército, los tribunales, el gobierno, entre otros. Es aparato “represivo” de Estado porque actúa mediante la violencia. Con el fin de mantener la sumisión, el Estado se vale de aparatos inferiores que son determinados por la ideología dominante. Dichos aparatos son la religión, la familia, la política, el sindicato, etc. Uno de esos aparatos es la educación, y mantiene la represión mediante las relaciones explotado-explotador (Villaseñor, 2009b: 3).

Las teorías contemporáneas acerca de la ideología se fundamentarán de acuerdo a estos criterios.


2. Consideraciones en torno a su papel en la educación

La educación cobra especial importancia como aparato ideológico:

La escuela en el régimen capitalista mantiene la función de reproducir los puestos en los que se desempeñan los actores económicos, ya sean propietarios o proletarios. En la escuela [...] se aprenden técnicas o habilidades como leer, escribir, contar, etc. Pero también se enseñan las “reglas” del buen uso, de acuerdo al puesto al que se está destinado a ocupar. Son reglas de moral y de conciencia cívica y profesional, que son, en realidad, reglas del respeto a la división social-técnica del trabajo. Se enseña a “hablar bien” el idioma, ya sea para dar órdenes o para obedecerlas. La formación dominante está presente desde los primeros años de instrucción, ya sea implícita (materias comunes) o explícita (moral, religión, filosofía). Si la educación se acaba en sexto año de primaria, los niños podrán ser obreros o pequeños campesinos. Otros terminan su educación y tienen puestos de pequeños y medianos cuadros, pequeño-burgueses de todo tipo. Otros siguen su educación y se forman para ser agentes de la explotación (capitalistas, empresarios), agentes de la represión (militares, policías, políticos, administradores) y los profesionales de la ideología (sacerdotes).
Cada grupo cumple su papel en la sociedad de clases: el de explotado (moral, cívica, nacionalismo), el de agente de la explotación (relaciones humanas), el de agente de la represión (mandar y obedecer, política) y el del profesional de la ideología (desprecio, chantaje, demagogia) (Villaseñor, 2009b: 3-4).

Podemos decir, incluso, que la educación es el aparato ideológico por excelencia, debido a su relativa autonomía, ya que está desligada de cualquier credo religioso y de escuela económica. Sin embargo, al estar supervisada por el Estado, éste ejerce su influencia e incluso puede determinar los contenidos a impartir.
Al respecto, resulta interesante una proposición crítica ante la difundida posición en la cual se apologiza a la educación afirmando que ésta, en nuestro país, no funciona, está atrasada respecto a otras pedagogías o no cumple sus objetivos. Pues bien, comentaba un maestro que en realidad no es así. La educación, al menos en México, ha cumplido cabalmente su función. Si el Estado quiere individuos ignorantes, individuos ignorantes tendrá, y por eso la poca atención a programas culturales y al desarrollo académico y pedagógico. Como se puede ver, el papel de la educación como aparato ideológico aún sigue vigente (Magallón, 1993).


3. Educación por competencias: la ideología del neoliberalismo

No sólo los intereses del Estado median y determinan la educación. La sociedad contemporánea bien puede considerarse como el rezago de la sociedad neoliberal. Ahora, pues, los intereses de la economía mundial han sobrepasado los intereses del Estado-Nación, en lo que se constituye como globalización: un Estado-Mundo en el que, si tambalea una nación poderosa, las naciones subordinadas terminan por derrumbarse.
De acuerdo con esto, la economía global precisa de aparatos ideológicos que legitimen su dominación, sobre todo, en los países en desarrollo. Tal es el caso de África, el Medio Oriente y Latinoamérica. En dichas regiones la economía está aún construyéndose, ya sea en su fase primaria o en etapas posteriores de desarrollo.
Si consideramos a la economía como un todo, y a los Estados Unidos y la Unión Europea como sus representantes, su ideología es también un todo, en el que la mayoría de las relaciones sociales de otros países están influídas por su acción opresora. El caso de los países de Latinoamérica es especial: actualmente se libra una lucha cultural entre ellos y la nación del norte, que representa, como alguna vez dijo Zea (1972), el proyecto que nunca verá realizado. Considerable excepción constituye Brasil; excepción que confirma la regla.
El sistema ideológico mercantilista tiene como base la producción, para lo que se necesitan profesionales competentes. De aquí que la educación ha de ser encaminada a desarrollar en los alumnos las competencias necesarias para la vida laboral. Así han sido definidas las competencias:

Las competencias son un conjunto de conocimientos, habilidades y valores que convergen y permiten llevar a cabo un desempeño de manera eficaz, es decir, que el alumno logre los objetivos de manera eficiente y que obtenga el efecto deseado en el tiempo estipulado y utilizando los mejores métodos y recursos para su realización (Argudín, 2009).

Así, la currícula escolar tendrá tres direcciones: la adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la acepción de valores. Los conocimientos servirán, en primera instancia, para el desarrollo de las habilidades, pretendiendo romper el antiguo paradigma teoría-práctica. Los valores estarán dirigidos a la creación de una ética laboral, que permita el profesionalismo y el trabajo en equipo, entre otros aspectos. La moral se reducirá a la cívica y a dinámicas de grupo.
La ideología capitalista no podría ser más explícita. Se prefiere la capacitación de los obreros (mejor dicho, su profesionalización) antes que la formación integral del ser humano, ideal pedagógico por excelencia desde Rousseau hasta Freire, y las críticas a este sistema ya han sido ampliamente abordadas (Guzmán, 2003). Sin embargo, podemos valernos del enfoque por competencias para desarrollar una pedagogía que, además de permitir el crecimiento económico, permita la formación del ser humano libre, auténtico y crítico. Hablaré de ello más adelante.


4. Consideraciones en torno a la liberación

Desde que las naciones latinoamericanas tienen conciencia de su situación de oprimidas, han causado revuelo las teorizaciones en torno a la búsqueda de identidad y la conquista de la libertad. Libertad para con los opresores, los altos mandatarios del régimen, en nuestro tiempo, económico, y que tratan de huir del fantasma de la globalización. La influencia de la posición libertaria se ha sentido en toda América, abarcando todos los aspectos sociales posibles, entre ellos, la educación.

El término en boga en la pedagogía contemporánea es “libertad”. Desde finales del siglo XIX la lucha por una mejor educación se convirtió en la lucha por la libertad y por el puesto del hombre en la sociedad. Si bien la educación siempre ha tenido un sesgo formativo integral, nunca había sido tan defendido como en las pedagogías de nuestros días dirigidas a lo social (Villaseñor, 2009a: 1).

Y, de entre los mejores representantes de la pedagogía libertaria, tenemos la obra de Paulo Freire. En Freire son tres los aspectos más interesantes: 1) El papel de la ideología como medio de reproducción social y su superación mediante un proceso de “concientización”, 2) La ubicación del punto de partida desde la situación límite del oprimido para el proceso educativo-alfabetizador y 3) La naturaleza dialógica del ser humano y su fundamental apertura (Santos, 2008). El mismo autor señala otros aspectos de la obra de Freire, que por razones de espacio no mencionaré, pero básicamente se centra en la situación del oprimido y su proceso de liberación mediante la educación.
Así, pues, la educación se ve como la labor mesiánica que ha de llevar al latinoamericano al reconocimiento de su posición en el mundo, a su verdadera identidad cultural e ideológica: “La educación tiene el don de romper las cadenas que nos atan con sus lazos invisibles para no entender nuestro propio entorno” (Quintanilla, 2003: 24).


5. Hacia una liberación competitiva

El punto es rescatar lo mejor de ambas visiones, en un intento de diálogo e interdisciplinariedad. Ambas tienen sus propias características y sus defectos; es un constante proceso de autocrítica y autoreconocimiento.
Es de considerarse un proyecto de una educación que responda a las necesidades económicas del presente; con continuas crisis y economías emergentes el oprimido sólo se verá más oprimido si no tiene los recursos suficientes para formarse. Son necesarias las capacitaciones y la profesionalización de todas las esferas productivas, desde los supervisores hasta los agentes de la producción. Es necesaria, en pocas palabras, la educación por competencias.
Pero es necesario también que la persona esté consciente de sí misma y de su puesto en el ámbito laboral; no sólo son robots trabajando en una fábrica. Es necesario reivindicar el papel de la ética humanista, en especial la que considere la otredad; otro es tanto el jefe de producción como el compañero de trabajo. Ambos tienen necesidades: una familia que alimentar, hijos que llevar a la escuela, transportes, etcétera. El otro es medio y fin en sí mismo; medio para desarrollarme y fin en tanto que sujeto. De esta manera es más sencillo romper con la visión mecanicista propuesta por un civismo sin fundamento.


6. Conclusiones

Aún se requiere contenido para estas bases, aunque incipientes, necesarias para establecer un proyecto de educación latinoamericano, que responda a las necesidades económicas y sociales. Bastará, como premisa, la propuesta del liberalsocialismo y las políticas socialistas tendientes al capitalismo (como en el caso de China y Brasil, que han dado frutos positivos). El objetivo, como cualquier propuesta teórica, es proveer soluciones que permitan el mejor desarrollo de todos.


Bibliografía

Althusser, Louis. (2008). Ideología y aparatos ideológicos del Estado. Práctica teórica y lucha ideológica. México: Tomo.
Argudín, Y. (2009). La educación basada en competencias: algunas nociones que pueden facilitar el cambio. Recuperado el 10 de julio de 2009 en http://www.lag.uia.mx/acequias/acequias17/a17p8.html
Guzmán, Jesús C. (2003). Los claroscuros de la educación basada en competencias (EBC). Revista Nueva Antropología, XIX (62), 143-162.
Magallón Anaya, Mario. (1993). Filosofía política de la educación en América Latina. México: Universidad Nacional Autónoma de México.
Marcuse, Herbert. (1973). Un ensayo sobre la liberación. México: Cuadernos de Joaquín Mortiz.
Marx, Karl, y Friedrich Engels. (1974). Manifiesto del partido comunista. Moscú: Progreso.
Quintanilla Osorio, Jesús. (2003). La educación como modelo liberador. Chetumal: E-libro.net.
Santos Gómez, Marcos. (2008). Ideas filosóficas que fundamentan la filosofía de Paulo Freire. Revista Iberoamericana de Educación, (46), 155-173.
Villaseñor Jaimes, Alejandro. (2009a). Educación socialista: ¿Paradigma pedagógico del siglo XXI? Ensayo sin publicación.
__________. (2009b). La educación en Louis Althusser. Ensayo sin publicación.
Zea, Leopoldo. (1972). América como conciencia. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Perfil de un filósofo

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Maricarmen de las Peñas

Cuando una persona se da cuenta de que no sabe cuál es el sentido de su vida y se propone encontrarlo por medio de la razón en forma sistemática, se convierte en filósofo.

El filósofo no se contenta con formar su existencia basado en opiniones recibidas, en creencias ajenas o tradiciones impuestas.

Un filósofo de verdad reconoce, en primer lugar, su propia ignorancia. Es verdad que no está de acuerdo con lo impuesto, pero también se reconoce incapaz de encontrar sustitutos más convincentes. Luego viene el segundo paso: la búsqueda. Esa necesidad de ponerse en marcha y buscar respuesta a las propias inquietudes.

La más mínima honestidad le exige no vivir a expensas de lo que piensan los demás, empieza a trabajar por su cuenta. Intuye que la tarea no va a ser fácil pero le anima saber que ha salido de ese sopor que lo mantenía diluido y sin personalidad propia en una sociedad cada vez más masificante. Ya está convertido en “el amante de la sabiduría”.

La herramienta clave para este proceso va a ser su propia razón. Ya no va a avalar, nunca más, argumentos sin examinarlos y asegurarse de su validez, desde ahora verá con sus propios ojos.

Hace falta mucho valor para entregarse a esta tarea, el enfrentamiento social va a ser inevitable, pero el premio consistirá en una profunda experiencia de libertad, de verdadera libertad, pues sólo abriendo los ojos y renunciando a la enajenación, se toman las riendas de la propia existencia.

martes, 25 de agosto de 2009

El mundo en que vivimos

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Una pequeña reflexión acerca de la sociedad contemporánea, por Mario Vargas Llosa. Cortesía de Maricarmen de las Peñas.

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El filósofo francés Michel Foucault llegó a la deprimente conclusión de que "el hombre no existe", que cada ser humano no es sino una larga secuencia de simulacros variopintos hechos, deshechos y rehechos por las circunstancias variables de la realidad en la que transcurre su existencia. Todavía más audaz, y acaso más frívolo, Jean Baudrillard fue más lejos y concluyó que aquello que creemos la realidad cuando abrazamos al ser amado o sopamos la pluma en un tintero, tampoco existe, porque la verdadera realidad en la que vive el bípedo contemporáneo no es el mundo que cree pisar sino las imágenes que fingen reflejarlo y que no son sino las interesadas y manipuladas versiones que dan de él los medios audiovisuales al servicio de los poderosos de este mundo.

Estas divertidas, brillantes y falaces fabricaciones intelectuales -así las creía yo al menos- acaban de recibir un sorprendente respaldo, una indicación concreta de que si las cosas no son así todavía, podrían llegar a serlo pronto, dadas las inquietantes características que va adoptando, aquí y allá, la civilización que nos rodea.

Voy a referirlo a mi manera, que no es la del filósofo, claro está, sino la, más modesta, de un contador de historias. Trasladémonos, allende el Atlántico, al centro de la Amazonía, hasta Manaos, capital del Estado brasileño de Amazonas, famosa porque, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, fue uno de los centros principales del boom del caucho, del que queda como recuerdo una ópera barroca donde cantó -o se dice que cantó- Carusso. Hasta hace relativamente poco tiempo el rey de la pequeña pantalla, en Manaos y toda la vasta región amazónica, era un periodista y productor llamado Wallace Souza, que, fiel a su nombre detectivesco, dirigía en la televisión local un programa policíaco llamado Canal Livre. En él se ventilaban, con descarnado realismo, los crímenes, asaltos, violaciones y demás ferocidades cotidianas, con que, tanto en Brasil como en el resto del mundo, los canales de televisión suelen asegurar su codiciado rating halagando el morbo y los peores instintos del gran público televidente.

El éxito del programa era tal que Wallace Souza se hizo célebre y decidió, aprovechando la popularidad de que gozaba, saltar del periodismo audiovisual sensacionalista y truculento a la política (ambos no están tan lejos, después de todo). Lo consiguió con rapidez vertiginosa: en las últimas elecciones salió elegido diputado con la más alta votación en todo el Estado de Amazonas. Este es el momento de máximo apogeo en la carrera pública de Wallace Souza, personaje fortachón, mostachudo y barbado, de ternos entallados y, según la prensa, gesticulador y carismático.

Cambio de escenario, dentro de la misma exótica y asfixiante ciudad amazónica. La policía local detiene a un rufiancillo del lugar, ex policía y asesino a sueldo, de apelativo pomposo: Moacir Moa Jorge da Costa, sospechoso de un rosario de fechorías y hechos de sangre, entre ellos asesinatos. Interrogado y ablandado con los métodos que no es imposible imaginar, confiesa. Sí, ha matado, pero no por maldad ni por codicia, sino profesionalmente, por encargo del flamante diputado y estrella mediática de la Amazonía: ¡Wallace Souza! Después de sacudirse el trauma que semejante revelación les produce, los investigadores comienzan a atar cabos y las piezas encajan, como en un rompecabezas. Todos los crímenes que ha cometido o en los que ha participado Moacir Moa Jorge da Costa figuraron de manera estelar en los programas de Canal Livre y, en todos ellos, las cámaras ubicuas y omniscientes del diputado llegaron al lugar del crimen al mismo tiempo que los asesinos.

La investigación produce este pasmoso resultado: Wallace Souza llevaba a cabo espeluznantes crímenes con el único designio de poder filmarlos antes de que lo hiciera alguno de sus competidores, para obtener las primicias que tenían enganchada a la vasta teleaudiencia a la que alimentaba en cada programa con sangre, verismo y pestilencia a raudales. Para ello, había montado toda una infraestructura de colaboradores, diestros en la pistola y el cuchillo, seleccionados entre las propias fuerzas de la policía a la que -otra revelación- había estado asimilado. Quince de ellos están ya en los incómodos calabozos de Manaos, pero no el héroe del macabro aquelarre, pues, siendo legislador y gozando de impunidad, la Asamblea Legislativa tiene antes que despojarlo de aquella para que pueda ser encarcelado y juzgado. ¿Lo será? Paciencia: lo dirá el futuro, y con abundancia de derivaciones y detalles, porque mi instinto me asegura que esta historia tiene para mucho rato.

Hasta aquí los hechos objetivos. Ahora, las conjeturas, acápites y especulaciones. Desde el punto de vista ético ¿cómo juzgar a Wallace Souza? Es imposible negar que tenía una conciencia profesional desmesurada. Delinquió, sí, pero con la noble intención de servir a su público, de no defraudarlo, de seguir suministrándole aquel horror sanguinario que era su alimento preferido, lo que llevaba a todo Manaos a prender el televisor y buscar Canal Livre con la ansiedad con que escarba su cajetilla el fumador o se lleva el trago a la boca el alcohólico. ¿Tiene Wallace Souza la entera responsabilidad de haber llegado a esos excesos punibles o la comparte con la miríada de morbosos, subnormales, pervertidos e imbéciles a los que ver mujeres desventradas, chiquillos decapitados, ancianos degollados, arreglos de cuentas de pandillas que se tasajean y entrematan hace pasar una noche divertida?

No es difícil, para cualquier aficionado a la esgrima intelectual, demostrar que Wallace Souza es un producto del siglo XXI, en el que la cultura predominante, en gran parte por la miseria que ha generado la televisión en su frenética carrera por conquistar audiencia escarbando en las sentinas de la vida, destruyendo la privacidad, explotando sin el menor escrúpulo las experiencias más indignas y degradantes, ha pulverizado todos los valores, trastocándolos, de manera que "divertir", "entretener", ha pasado a ser el valor supremo, la prioridad de prioridades, aunque, para conseguirlo, como hizo Wallace Souza, haya que disparar y hundir puñales en el prójimo. Desde este punto de vista, asesino y todo, el director y productor de "Canal Libre" es un héroe, o un mártir, de la cultura que, con ayuda de la prodigiosa revolución audiovisual, hemos fabricado para nuestra época.

Desde otro punto de vista, el del "principio de realidad" pascaliano, hago mi autocrítica y reconozco que lo ocurrido en Manaos convierte las teorías (que antes me parecieron delirantes y sofistas) de un Foucault y un Baudrillard en algo que empieza a tener confirmación objetiva en este extraordinario mundo que nos ha tocado. Si Wallace Souza cometió esos crímenes sólo para convertirlos en imágenes, es evidente que, para él y para sus espectadores -aunque éstos fueran menos conscientes de ello que él- la realidad real era menos importante, meramente subsidiaria o pretexto, de la realidad reflejada por las cámaras, las que, con su perfecta adecuación a los gustos del público, la recomponía, purgaba y recreaba de tal modo que fuera algo que la realidad real lo es sólo muy de cuando en cuando: excitante, terrible, divertida. Wallace Souza es la primera demostración palpable de que el hombre no es una totalidad definida sino una materia modelable y cambiante, una melcocha o greda al que la dimensión imaginaria de la vida propulsada por el sistema educativo más universal y todopoderoso de la historia -las pantallas- va dando forma, realidad y cambiando al capricho de las modas.

Una última reflexión sobre las infortunadas víctimas inmoladas en el ara televisiva por los pistoleros a sueldo de Wallace Souza. ¿Cómo las elegía? ¿Con qué criterio? No se puede descartar que, si quedaba en él un residuo de escrúpulos morales de la época en que todavía era un ser humano, no uno de celuloide o plasma, las escogiera entre la ralea prostibularia, la fauna del ergástulo, para darse así una cierta coartada de justiciero. Pero lo más probable es que no, que, para alguien tan teratológicamente identificado con su profesión, el único criterio consistiera en señalar a las víctimas privilegiando a las que tenían mayor poder de atracción televisiva. Y no hay duda que el asesinato de un truhán conmueve menos que el de una niña inocente, un ciudadano intachable o una señora embarazada.

¿No les gusta el mundo en que vivimos? Peor para ustedes, porque todo indica que ya no nos queda el antiguo recurso de apagar el aparato de televisión. Ahora, la televisión comienza a ser la vida misma y, nosotros, sus inexistentes comparsas.

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Tomado de http://www.elpais.com/articulo/opinion/mundo/vivimos/elpepiopi/20090823elpepiopi_12/Tes

miércoles, 12 de agosto de 2009

Scientia et sapientia

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Para iniciar mi participación en este blog, quisiera poner un poema de mi abuelo, que traduje al latín.

Ciencia y sabiduría

Virtud excelsa, a tu aroma aspiro.
En la voz de mi madre cariñosa
Y en mi sueño en el río te miro.
Tranquila, sonreír virgen preciosa.

Te dio en el cielo por atributo,
al árbol que tiene raíz amarga.
Pero de dulce fruto.

Nosotros que a la escuela acudimos.
En la placida edad de la inocencia,
Te pedimos un destello de luz a
la divina ciencia.

La ciencia es inmortal, nace de la sabiduría.
Hija de Dios, angélico preludio.

Danos aliento en la senda escabrosa del estudio,
Que sea el estudio nuestra única esperanza.

Amemos la virtud, ¡Niños amados!
Porque con ciencia y virtud, el hombre
alcanza años preciosos de ventura.

¿Por qué?

Porque la ciencia al niño vuelve a hombre.
Y la ignorancia al hombre vuelve a niño.

Scientia et sapientia

Virtus excelsa, aroma tua aspiro.
In voce meae matris carae.
Et in somno meo flumene adspicio te,
Tranquilla, subridere virgo pretiosa.

Caello per atributum dedit tibi.
Arborem cum radice amara.
Sed fructu dulce.

Nos qui ad scholam accurimus,
In placida aetate innocentiae.
Nos petimus divinae scientiae,
lucis fulminem.

immortalis scientia est,nascens sapientiae.
Filia Dei. Angelicum praeludium.

Da nobis animum intarto intinere studii.
Quode nostra unica spes studium sit.

Amemus virtutem, pueri amantissimi!
Quia cum scientia et virtute, homo
adipiscitur annos venturus pretiosos.

Cur?

Quia scientia puerum vertit hominem,
Et ignorantia hominem vertit puerum.

lunes, 10 de agosto de 2009

El breve Espacio en que no estás

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¡Hola!
Este es el espacio en que no estás, pero que realmentes sí estás, querido amigo Marco.
Estás en el corazón de todos aquellos que te quisieron y de todos aquellos que sabian de tí. Cuidadosamente plasmaré mis escritos en este espacio, porque harto se lo fuiste pero me he puesto a llorar como un niño, porque te moriste.

Ante todo, gracias por la invitación al blog Alexandro. Y a soltar la mano y a marcar renglones llenos de emoción.

Con cariño
Víctor Hugo

jueves, 6 de agosto de 2009

Próximamente...

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El blog de los alumnos de filosofía de la Universidad del Centro de México...

Estén pendientes...
Estudiantes, maestros, pasantes y licenciados en Filosofía.
Universidad del Centro de México
San Luis Potosí, México.
contacto: alex.sophos@gmail.com
 
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